
He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará.
Lucas 10:19
Todos los que pertenecemos a la gracia del Señor, estamos involucrados en una guerra que no se ve, cuyo enemigo desea que vivamos una vida miserable. Sobre está esfera natural donde todos vivimos, estamos en medio de una guerra espiritual, un conflicto donde nuestro adversario busca desesperadamente destruir, no solo lo que somos en el Señor, sino todo lo relacionado con Él.
Lo interesante de TODO es que, aunque nuestro enemigo tenga fuerza sobrehumana, Dios nos entregó armas espirituales que podemos usar para hacerle frente. No es casualidad que empiece a temblar cuando ve un hombre que empuñe dicha arma; también nos enseñan a usar una armadura, a depender de lo que nos entregó si queremos ver victoria. Fíjese en un soldado; se dice que la vida de un soldado es semejante a la de un hijo de Dios, ambas partes se caracterizan por ser una vida de constante lucha contra fuerzas opuestas que buscan su destrucción. Existe una jerarquía demoníaca con poderes desconocidos que operan en la sombra para destruirnos; nuestra pelea es contra toda esa jerarquía, no contra nuestros hermanos.
Es la oración un arma poderosa, la palabra de Dios es otra arma, el ayuno, vigilia, matutinos. Son poderosas herramientas dejadas por el Señor para defendernos, pero la mayor garantía de todas, es el Espíritu Santo. Nada, tanto espiritual como secular podrá hacerle frente a esa garantía, es el Espíritu quién nos ayuda en esos momentos donde vemos que NO podemos salir victorioso, Él nos enseña todas las cosas y quién pelea por TODOS nosotros. ¡Aleluya!
Dios Bendiga 🙏
@FrasesDeSion