
Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;
Hechos 2:2
Cuando llegó el día de la fiesta del Pentecostés; una de las siete grandes fiestas establecidas por el Señor en el desierto para el pueblo de Israel, hubo una manifestación PODEROSA del Espíritu Santo a vista de todos, la primera de muchas. Dice que TODOS estaban unánimes, tenían un mismo pensar, un mismo sentir, una misma adoración, un mismo objetivo cuando descendió la gloria. Debemos buscar esa unidad entre hermanos para ver la gloria de Dios.
Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.
Mateo 3:11
Tal manifestación ocurrida en Hechos 2:4 fue un cumplimiento de una profecía lanzada por Juan el Bautista en Mateo 3:11. Aquí los discípulos no la tenían fácil, esperaban la promesa del Espíritu en un territorio peligroso, siendo perseguidos uno a uno por los romanos, y aún así guardaban la promesa. Yo no sé qué clase de promesa estas guardando, ni se donde te encuentres ahora, lo que sé es que allí mismo el Espíritu se derramará sobre ti.
Así te dice el Señor.. Dentro de ese territorio es dónde voy a derramar de mi Espíritu, y no importará si allí fuiste herido, golpeado, traicionado, perseguido o avergonzado. Cuando venga la promesa, ella te transicionará a un nuevo nivel. Jesús le dijo a los discípulos.. "esperen hasta que llegue".. No te doy permiso, dice el Señor, de que salgas de allí, hasta que venga el cumplimiento de la Palabra. Por muy duro que sea, sólo te digo: "espera un poco más"..
Dios te Bendiga Grandemente 🙇♂️🙌
@FrasesDeSion